Folletos

¡NANKI ACHIKTA! Una mirada a las resistencias indígenas al extractivismo en la Amazonía peruana (Condorcanqui y Datem del Marañón)

En 2011, el ex militar Ollanta Humala realizó su campaña electoral haciendo grandes promesas a los pueblos indígenas y campesinos del Perú: el líder del partido nacionalista hablaba de un cambio de ruta en la política peruana, un proyecto de “gran transformación” que habría defendido los intereses de la población frente a la voracidad de las multinacionales. A los pocos meses de su elección, Ollanta se quitó su disfrace respondiendo con una brutal represión a los campesinos de Cajamarca que se oponían al proyecto Conga, proyecto de mega-minería a cielo abierto de la empresa Yanacocha (Newmont – Buenaventura). En abril de 2012, el presidente de Petroperú anunció la concesión de 22 nuevos lotes petroleros en la selva amazónica. En julio de este año (2014) el gobierno promulga una serie de medidas legislativas para “reactivar la economía”: se recortan las funciones del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental, institución del Ministerio de Energía y Minas ya criticada por su ineficiencia y su condescendencia hacia las empresas responsables de la contaminación; se reducen las sanciones que el OEEA puede imponer a las empresas hasta el 35% del máximo actual; los tiempos de aprobación de los Estudios de Impacto Ambiental también se reducen y se impone que sea el Consejo de Ministros, y no el Ministero del Ambiente, el que decida en la creación de áreas reservadas, y en la fijación de estándares de calidad ambiental (ECA) y límites máximos permisibles (LMP) de contaminación. Una serie de medidas elaboradas expresamente para que la legislación medioambiental no pueda interferir con el trabajo de las empresas. Un regalo al sector minero-energético que suena a provocación, en un país donde existen más de 200 conflictos socio-ambientales y donde cada gobierno deja un saldo de varias decenas de manifestantes muertos por las balas de la policía…

Proponemos aquí una mirada a las resistencias a las empresas mineras y petroleras en las provincias de Condorcanqui y Datem del Marañón, dos de las regiones más afectadas por la presión del extractivismo y donde se han desarrollado procesos interesantes de resistencia.

Campañas & Acciones

Carta abierta al Gobierno iraquí y Gobierno Regional de Kurdistán

Fecha de publicación: 
Martes, 12 Mayo, 2015
Por: 
Initiative to Keep Hasankeyf Alive

Irak se enfrenta a una emergencia hídrica en aumento. La escasez de agua frecuentes, debido a la mala administración crónica, se han intensificado en una crisis compleja. El Estado Islámico (EI) o DAESH está utilizando el abastecimiento de agua de Irak para presionar a las comunidades locales. Ha tomado el control de la infraestructura de agua en varios lugares y está usando tácticas de guerra, incluyendo inundaciones y cortando el agua, con el fin de manipular a la población e imponer su agenda de Daesh. La comunidad internacional también es responsable de amenazas significativas a la infraestructura de agua de Irak, ya que la coalición internacional ha bombardeado en las inmediaciones de la presa de Mosul y otras instalaciones, lo que podría conducir a su derrumbe. Ciudadanos iraquíes viven con el temor tanto a la escasez de agua como a las inundaciones.

La Campaña Salvar el Tigris y sus Marismas iraquíes ha estado trabajando desde 2012 para proteger el caudal y la cantidad de agua en este gran río de Irak y para salvaguardar el patrimonio cultural a lo largo del río. Los reciente blancos de Nimrud y Hatra (este último un Patrimonio de la Humanidad) por el EI hacen más urgente una mejor protección de los lugares del patrimonio cultural de Iraq . Creemos que la preservación del patrimonio cultural y natural deben ir de la mano. Además de proteger sus grandes sitios arqueológicos, Irak debe asegurar que suficiente agua alcanza las marismas iraquíes para proteger la salud del medio ambiente y los medios de vida locales de lo que fue el mayor ecosistema de humedales. El embalse de Ilisu y el más extenso Proyecto GAP, junto con las presas que se están construyendo en Irán son una amenaza para el derecho al agua y vamos a instar a Irak a actuar para proteger el acceso al agua y evitar que el agua se utiliza como arma de guerra.