Humahuaca- Jujuy, 15 de Octubre de 2008
Durante los últimos años quisieron hacernos creer que la gran minería a cielo abierto era la "unica" alternativa para el desarrollo de los pueblos más alejados de las ciudades y que traería el "progreso", presentándose como un sector productivo de grandes posibilidades de desarrollo y con un futuro prometedor. A partir de las experiencias en distintos puntos del país, fueron apareciendo verdades y por sobre todo la realidad: muchas ganancias, pero sólo para las grandes corporaciones extranjeras, desolación y falta de agua en las comunidades, y sumándoseles graves problemas de contaminación ambiental.
Se comenzó a hablar del cianuro, de los diques de colas, de las escombreras, de la dinamitación y voladuras de cerros enteros, del agotamiento de las fuentes de agua. Y también nos dimos con otra verdad: este modelo de minería había sido diseñado para beneficiar a grandes empresas, en su mayoría extranjeras, y a unos pocos políticos amigos del capital, a partir de un paquete de leyes que se sancionaron en la época del gobierno neoliberal de Carlos Saúl Menem. . Leer mas