Suscribir al boletín informativo
QUINTA ASAMBLEA NACIONAL DE AFECTADOS AMBIENTALES
Que se realizará los días sábado 7 y domingo 8 de noviembre de 2009 en la comunidad de Chichicuautla, Puebla, asentada en el Valle de Perote, y la cual representa una de las 26 comunidades afectadas por y en lucha, contra la agresiva trasnacional porcícola Granjas Carroll de México.
ANTECEDENTES
En la primera asamblea nacional, realizada el 31 de agosto de 2008, nos formamos una idea de la gravedad de los problemas que nos agobian y aniquilan en diversas partes de la República Mexicana, y en nuestra evaluación reconocimos que este avance no es poco, sobre todo si se tiene en cuenta que por primera vez en la historia de nuestro país, quienes luchamos en diferentes frentes ambientales comenzamos a entender los vínculos que existen entre nuestras diferentes luchas, y a partir de esta conciencia se trazaron los primeros esbozos de una relación de solidaridad ambiental entre la ciudad y el campo y entre distintas regiones del país.
Ahora, después de haber realizado cuatro asambleas, somos muchos más quienes activamente formamos parte de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales y seguimos enlazándonos con más compañeros que, como resultado de las políticas neoliberales de nuestro país y del sistema capitalista mundial, se han visto obligados a defender los lugares en que viven y que van siendo tomados, contaminados y expropiados por empresas trasnacionales y en ocasiones por el mismo gobierno.
OBJETIVOS
Es por eso que seguimos organizándonos y construyendo tejido social para defendernos entre todos de tales agresiones y alcanzar los objetivos fundamentales de la asamblea que son: detener la destrucción social y ambiental del país que llevan a cabo sistemáticamente el gobierno y las empresas privadas nacionales y extranjeras; luchar pacíficamente por reconstruir las condiciones ambientales que nos permitan a todos tener una vida digna y sustentable; resolver las causas que han llevado a la actual situación de crisis ambiental y social; autocapacitarnos en la gestión directa de alternativas técnicas, productivas, informativas, de difusión y de convivencia que nos fortalezcan a todos sin necesidad de liderazgos unipersonales o de mezquinas disputas por recursos económicos, así como responsabilizar a los verdaderos culpables de la devastación de nuestro medio ambiente y nuestra salud que hemos venido sufriendo durante ya casi tres décadas de neoliberalismo en México.