Langue

OGM

Articles

Chile: El Senado vendió a Monsanto la semilla campesina e indígena

Con 13 votos a favor (de la derecha y uno de la Concertación), 5 en contra y 6 abstenciones, el Senado de Chile aprobó el 11 de mayo el Convenio UPOV 91 que impedirá a los campesinos guardar la semilla y extenderá el tiempo de vigencia de los derechos y garantías de las transnacionales que vendan semillas híbridas y transgénicas en el país. El senador Eugenio Tuma (Araucanía, PPD) se unió a los sepultureros de la agricultura campesina, que aportaron nichos marca UDI y RN, mientras Ximena Rincón (Maule) y Jorge Pizarro (Coquimbo), ambos del PDC junto a José Antonio Gómez (Antofagasta, PR), Alejandro Navarro (BioBio, MAS), y Jaime Quintana (Araucanía, PPD) rechazaron decididamente la iniciativa. Ximena Rincón fundamentó su voto expresando que serán los campesinos chilenos quienes pagarán el costo de la adhesión a este convenio. Argumentó que antes de votar, debió haberse debatido la Ley sobre Derechos de Obtentores Vegetales que deroga la ley Nº 19.342 por la cual se creó en Chile el registro de especies vegetales. Mediante esa ley, el país firmó la versión anterior de este convenio, cuyos términos eran menos lesivos para la agricultura.

15 años de soja: La prueba del delito

La soja transgénica y el uso de glifosato fueron aprobados hace 15 años en un trámite exprés, sólo 81 días, y en base estudios de la propia empresa Monsanto. Por primera vez el expediente de 146 páginas es analizado en clave científica por seis investigadores (por Darío Aranda, especial para lavaca).

 

sojaEl lunes 25 de marzo de 1996 fue un día soleado en la ciudad de Buenos Aires, fresco por la mañana, calor por la tarde, como tantos del comienzo del otoño. En el amplío despacho de Paseo Colón 982, entonces Secretaría de Agricultura, se aprobó el expediente que iba a modificar radicalmente la estructura agropecuaria de Argentina. Luego de un trámite que sólo llevó 81 días, el secretario de Agricultura Felipe Solá firmó la resolución 167 que autorizó la producción y comercialización de la soja transgénica, con uso de glifosato. A quince años de ese día, por primera vez, científicos de distintas disciplinas tuvieron la posibilidad de leer el expediente y estudiar las pruebas sobre la supuesta inocuidad del cultivo. De la lectura se confirma que la autorización carece de estudios sobre efectos en humanos y ambiente, la información es incompleta y tendenciosa, y cuestionaron que el Estado argentino no haya realizado investigaciones propias y tomara como propios los informes presentados por la parte interesada (la empresa Monsanto). En Argentina hay 19 millones de hectáreas (el 56 por ciento de la superficie cultivada) y se utilizan al menos 200 millones de litros de glifosato.

Brèves

Lucía Sepúlveda: "Monsanto tiene que dar a conocer las 4 mil hectáreas de transgénicos que tiene en Chile"

Lucía Sepúlveda nos cuenta la buena nueva: “Monsanto desistió y va a tener que dar a conocer las cuatro mil hectáreas de cultivos transgénicos que tienen en Chile”. La periodista integrante de Rap-Al Chile, explica por qué los transgénicos y los plaguicidas son un “matrimonio indisoluble”.

Documents

COMUNICADO PARA LOS MEDIOS NACIONALES E INTERNACIONALES SOBRE LA SITUACIÓN DE LA PLANTA DE MONSANTO EN MALVINAS ARGENTINAS, PROVINCIA DE CÓRDOBA, ARGENTINA.

Fecha de publicación: 
Domingo, 6 Enero, 2013
Por: 
http://seminarioenjusticiaambiental.blogspot.com.ar/
La empresa Monsanto en connivencia con autoridades nacionales, provinciales y locales, idearon la instalación de la planta de maíz transgénico más grande del mundo de la empresa en la localidad de Malvinas Argentinas, provincia de Córdoba
 El anuncio fue televisivo y  realizado por la misma presidenta Cristina Fernández en el Consejo de las Américas en New York, el 15 de junio de 2012. Sin realizar estudio de impacto ambiental previo, ni dar lugar a la participación ciudadana, el proyecto inició la construcción sin respetar  la Ley General de Ambiente que instituye como obligatorios ambos procedimientos. En este marco de ilegalidad y también de reconocimiento de las graves consecuencias para la salud pública y la biodiversidad que tiene el modelo de transgénicos y agrotóxicos (enfermedades agudas y crónicas, desmontes, desalojos de campesinos e indígenas, contaminación del agua, el suelo y el aire, presencia de agrotóxicos en sangre de niños), vecinos y ciudadanos del país organizaron una tenaz resistencia a la realización del proyecto en defensa de la vida.