Hace 10 años, en las aguas chilenas de la zona centro sur había casi 6 millones de toneladas de jurel para pescar. Hoy no queda ni una. Entre las grandes empresas pesqueras se endosan la culpa de la sobreexplotación que ha llevado a la casi extinción del jurel y de otros peces. Mientras la disputa por el dominio del mar continúa a través de las cuotas de pesca, los estudios científicos y el historial de las leyes que pondrían coto a la depredación, muestran que, al final, los dueños del mar tienen la última palabra en la decisión de cuánto se pesca cada año en Chile.
La expansión de la actividad minera durante 2011 fue récord en la Argentina, no sólo por la extracción en sí, sino también por la cantidad de nuevas exploraciones a lo largo de todo el país. En paralelo, las protestas sociales crecieron en cantidad y organización. Imagínese usted un edificio de 340 mil pisos. Es cierto que es difícil: el más alto actualmente mide apenas unos 800 metros y tiene no más de 160 pisos. Pero intente concebir una estructura de más de un millón de metros, con sus 340 mil pisos. Si lo ha logrado, podrá usted tener noción de qué pasaría si apiláramos metro sobre metro todas las perforaciones que durante 2011 las empresas mineras cavaron en territorio argentino. 1.031.600 metros perforados. La precisión refuerza el golpe de la verdad. Porcentualmente, las exploraciones durante el año pasado representaron un salto del 660% respecto de los metros perforados en 2003, elevando así al 2011 al podio de récord histórico, según celebró la Secretaría de Minería. Pero mientras las grandes firmas mineras se consolidan y se emocionan con nuevos proyectos extractivos, también se afianzan las protestas sociales, que se duplican en diferentes puntos del país, con más manifestantes y mejor organización.